
En los últimos meses es bastante habitual ver noticias curiosas relacionadas con los receptores GPS; sin ir más lejos hace unas semanas hablábamos sobre una persona que perdió su empleo gracias a que su jefe detectó que trabajaba menos horas mediante el uso de esta tecnología.
En esta ocasión la noticia habla de un ladrón que había robado 120 cajas de pomelos en un mercado de Tokio y que fue descubierto gracias a que el dueño sospechó del transportista y colocó un receptor GPS en una de las cajas.


