
A nadie se le escapa que el GPS es una herramienta bastante potente, pero espero que nadie le dé el mismo uso que le daba Mitsuhisa Kobayashi, un japonés bastante desgraciado que se dedicaba a robar coches usando el GPS como arma homicida (la foto es un poco de cachondeo).
Aquí es donde el anulador de señales GPS podría jugar a nuestro favor, aunque quitarlo también es bastante fácil. La verdad es que el ladrón lo tenía bastante pensado, ya que alquilaba los coches a nombre de sus ex-mujeres, para posteriormente hacer copia de las llaves (previa instalación de un GPS oculto).
Gracias a ese GPS, detectaba la posición del coche y se iba a buscarlo tranquilamente llaves en mano, para llevárselo sin ningún problema. En definitiva, que me alegro que hayan cogido a este personaje, ya que uno debe sentirse muy jodido cuando le roban el coche (por suerte a mi no me ha pasado).
Fuente | Engadget


