La batalla en curso entre LightSquared, una empresa que quiere lanzar una red 4G en todo el territorio estadounidense (LTE) en asociación con Sprint, y el resto de la industria del GPS ha dado un nuevo giro tras la filtración de un informe del Gobierno que concluye que la implementación de la prevista red de LightSquared causaría una “intromisión perjudicial” para el 75 por ciento de los receptores GPS. Estas pruebas estarían contradiciendo la afirmación de LightSquared sobre haber encontrado una solución para el problema.
La empresa siempre ha mantenido que el problema real es que los fabricantes de dispositivos GPS han logrado filtrar sus dispositivos desde hace años, resultando en millones de dispositivos que son propensos a la interferencia desde otros sistemas que usan banda ancha cerca de las frecuencias de los dispositivos GPS.
La compañía 4G quiere construir cerca de 40.000 estaciones base en los Estados Unidos, además de las torres e instalaciones de Sprint, que ofrece Internet móvil a un máximo de 260 millones de los 312 millones de habitantes del país.
Las pruebas del gobierno, llevadas a cabo desde finales de octubre hasta principios de noviembre, fueron tan concluyentes que no se vio la necesidad para pruebas adicionales. “Las señales LightSquared han causado interferencia perjudicial a la mayoría de los receptores GPS puestos a prueba”, dijo el informe. Las pruebas, realizadas por el Foro de Ingeniería de Sistemas Nacional de posición, navegación y temporización (PNT), encontró que 69 de los 92 receptores experimentaron una interferencia “perjudicial” en un rango de 100 metros de una estación base de LightSquared.
Como era de esperarse, LightSquared no está de acuerdo con las conclusiones del informe. Todo apunta a que esta batalla seguirá por un tiempo más.
Fuente: Electronista



